Nuestros metales de aportación deben almacenarse en todo momento a temperaturas muy por encima del punto de rocío. Esto puede mantenerse de forma segura en una sala calefactada a una temperatura superior a 15 °C y una humedad relativa inferior al 50 %.
También debe evitarse el almacenamiento a temperatura muy alta (> 25 °C), debido a que el lubricante del hilo puede volatilizarse demasiado pronto.
Al retirar material del almacén, ¡elija siempre el producto con la fecha de fabricación más antigua (FIFO)!
Los metales de aportación que no se consuman por completo deben embalarse antes de almacenarse.
Los embalajes de metales de aportación visiblemente dañados o húmedos solo pueden utilizarse tras la aprobación de una persona cualificada (fabricante, supervisor de soldadura). No es posible secar hilos o varillas de soldadura húmedos.
No puede especificarse en general una duración máxima de almacenamiento. En caso de duda, debe realizarse una cualificación mediante ensayos de soldadura.





